Entérate

Los Reyes Magos nos quedaron a deber: los regalos que marcaron la infancia de muchos mexicanos

Bicicletas, Barbies y hasta una simple pelota: los regalos de Reyes que nunca llegaron y que aún duelen en la memoria colectiva.
martes, 6 de enero de 2026 · 09:56

Los Reyes Magos siempre llegan… pero no a todos igual. Para muchos, el 6 de enero también guarda una pequeña decepción que nunca se olvida. La noche de Reyes suele recordarse con ilusión, pero también con nostalgia. En La Mejor salimos a preguntarle a la raza cuál fue ese regalo que nunca apareció junto al zapato o bajo el arbolito. Lo que encontramos fue algo más que juguetes ausentes: historias que todavía emocionan.

Porque hay regalos que no llegaron… y aun así se quedaron para siempre.

El clásico que más dolió: la bicicleta

Si hay un objeto que se repite en la memoria colectiva, es la bicicleta. Año tras año, muchos niños la pedían con la misma fe, imaginando paseos, carreras y libertad. Sin embargo, para personas como Gerardo o Andrea, la bici se volvió un mito. Veían a otros estrenarla en la calle mientras ellos aprendían, muy pronto, que no todos los deseos se cumplen.

Ese regalo ausente se convirtió, con el tiempo, en símbolo de una infancia marcada por la espera.

Barbie, muñecas y sueños de escaparate

Otro recuerdo que se repite es el de los juguetes “imposibles”. Sets de Barbie, muñecas que hablaban o versiones gigantes que solo existían en los comerciales. Monserrat Valderrama escuchó testimonios donde la ilusión era tan grande como la decepción.

Denia, por ejemplo, recordó cómo pidió con todas sus fuerzas una muñeca que hablaba. Nunca llegó. Pero el deseo, curiosamente, sigue intacto en la memoria.

La tecnología infantil que nunca apareció

No todos querían juguetes tradicionales. Algunos soñaban con inventar, crear o experimentar. Valeria confesó que su mayor anhelo era una máquina para hacer helados, de esas que prometían dulces milagros en televisión.

Nunca la recibió. Hoy lo recuerda entre risas, preguntándose si fue castigo por no hacer la tarea… o simplemente una de esas decisiones inexplicables de los Reyes Magos.

El deseo más sencillo, el más doloroso

Uno de los testimonios más conmovedores no habla de grandes juguetes ni marcas famosas. Un trabajador contó que durante más de cinco años pidió exactamente lo mismo: una pelota.

Nada más. Nunca llegó. Esa ausencia demuestra que no siempre duele lo caro, sino lo simple. Lo que parecía fácil de cumplir fue, para él, lo más difícil de olvidar.

Los Reyes Magos también dejan huella cuando fallan

Estas historias no buscan reclamar, sino compartir. Porque muchos crecimos entendiendo que la magia también falla, que la ilusión convive con la realidad y que esos “deberes” de los Reyes Magos forman parte de lo que somos hoy.