La freidora de aire se ha convertido en aliada indispensable en miles de cocinas mexicanas por su cocción saludable y rápida. Sin embargo, la grasa y los residuos acumulados pueden afectar el sabor de los alimentos y acortar su vida útil. Limpiarla correctamente, siguiendo las indicaciones de los fabricantes, evita malos olores persistentes y garantiza resultados óptimos en cada receta.
¿Cuáles son los pasos básicos para limpiar la freidora de aire después de usarla?
Desconecta siempre el aparato y espera a que se enfríe por completo antes de empezar. Extrae la cesta y el recipiente desmontable para lavarlos por separado con agua tibia y jabón suave o detergente desengrasante. Usa una esponja no abrasiva para eliminar restos sin dañar el recubrimiento antiadherente.
¿Cómo eliminar la grasa acumulada en el interior sin rayar la superficie?
Aplica un paño húmedo o esponja suave en el interior; para manchas difíciles, mezcla agua caliente con vinagre o bicarbonato de sodio y deja actuar unos minutos. Evita utensilios metálicos, estropajos ásperos o productos químicos agresivos como amoníaco que podrían deteriorar el aparato.
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¿Qué trucos previenen los malos olores y prolongan la durabilidad del electrodoméstico?
Seca completamente todas las piezas antes de guardarlas para impedir la proliferación de bacterias. Limpia después de cada uso, usa papel absorbente o forros de silicona durante la cocción para reducir salpicaduras y realiza una limpieza profunda mensual con soluciones naturales.
La rutina de mantenimiento adecuada transforma la limpieza en un hábito sencillo y efectivo. Siguiendo estas recomendaciones de fabricantes, tu freidora de aire permanecerá en perfectas condiciones, libre de olores indeseados y lista para preparar platillos crujientes y saludables día tras día. Incorpora estos cuidados y disfruta al máximo de este electrodoméstico tan versátil en tu cocina diaria.
