La Mejormanía
Sonido La Changa: de vender discos a convertirse en leyenda viva del sonidero mexicano
Sonido La Changa nació vendiendo discos y hoy es historia viva de la música popular. Ramón Rojo revela cómo inició el fenómeno sonidero.Hablar de la historia de la música popular en México es imposible sin mencionar a Sonido La Changa. Lo que hoy es un símbolo cultural, una institución del barrio y un referente mundial del movimiento sonidero, comenzó de la forma más sencilla y casi accidental. Así lo reveló Ramón Rojo, fundador del proyecto, durante una charla especial en La Mejormanía, conducida por Adrián Sierra “La Bomba”.
Antes de los grandes bailes, los saludos eternos y el respeto ganado en cada colonia, hubo un joven que vendía discos en una plaza, sin imaginar que estaba sembrando una de las historias más influyentes de la cultura popular urbana.
El día que todo comenzó con 25 pesos y mucha lluvia
Hace más de cinco décadas, en plena época de las Olimpiadas del 68 y los momentos convulsos del país, Ramón Rojo rentó por primera vez un tocadiscos para una fiesta infantil en la colonia Clavería, en Azcapotzalco. Cobró cinco pesos por hora y terminó la noche con apenas 25 pesos en la bolsa, pero con algo mucho más valioso: la certeza de que la música podía ser su camino.
No fue fácil. En casa, su madre le pedía que dejara “esas tonterías” y se pusiera a estudiar, convencida de que la música no le daría un futuro. Para Rojo, sin embargo, aquel primer evento —marcado por un aguacero que empapó todo— fue el verdadero bautizo de lo que más tarde se conocería como Sonido La Changa.
La colección que lo llevó a la radio y cambió su destino
El momento que transformó su historia no ocurrió en un baile, sino en la radio. Escuchando un programa de Radio Onda, Ramón oyó al locutor presumir una “gran colección” de discos de la Sonora Matancera. Seguro de lo que tenía en casa, llamó para decir que él poseía más de 60 LPs de la agrupación.
La incredulidad fue inmediata, así que Rojo cargó una caja de cartón con 63 discos y se subió a un camión rumbo a Insurgentes para demostrarlo. Al ver piezas que ni la propia disquera conservaba, el locutor quedó impactado y le abrió las puertas de la estación. Desde ese día, Sonido La Changa comenzó a sonar en la radio, anunciar sus bailes y a construir la leyenda.
El origen del nombre que marcó generaciones
El nombre La Changa no nació de una estrategia ni de una idea comercial. Surgió como un apodo de infancia, en medio de vecindades humildes, radios de bulbos comprados en abonos y tardes donde la música era el único escape. En esos espacios se forjó una identidad auténtica que hoy sigue intacta.
El sonido que conquistó Tepito y al mundo
Mientras otros buscaban complacer al público, Sonido La Changa impuso su propio estilo. En los primeros eventos, los asistentes pedían Beatles o rock internacional, pero Ramón Rojo se mantuvo fiel a lo que escuchaba en Tepito: danzones, chachachás, mambos y, por supuesto, la Sonora Matancera y Celia Cruz.
Esa decisión marcó la diferencia. Lo que comenzó como una selección personal se convirtió en el ADN del movimiento sonidero, un lenguaje musical que hoy recorre barrios, escenarios y países enteros. De vender discos en una plaza a convertirse en el “Rey de Reyes”, Sonido La Changa no solo hizo historia: la sigue escribiendo, bocina por bocina, saludo por saludo.